El corazón te late muy deprisa como si se saliese del corazón, intentas coger aire con inspiraciones profundas para intentar calmarte. Te falta el aire. Si alguna vez te ha pasado esto es normal, es uno de los síntomas de la ansiedad que se manifiesta como si te estuviese pasando algo muy grave. 

La ansiedad a dosis moderadas la podemos tolerar, es un instinto heredado que nos alerta de una situación que nos amenaza. Pero cuando la ansiedad es constante, y reaccionamos a un pequeño estímulo de manera desproporcionada, ya se nos ha ido de las manos y debemos de actuar contra ello.

Identifica la raíz de la ansiedad

En primer lugar debemos de identificar la causa principal por el que se produce la ansiedad, en algunos casos puede ser un duelo por la pérdida de un ser querido, en otros casos debido a un trabajo muy estresante o incluso provocada por la salud delicada de un familiar. 

Una vez identificada la causa estresante debemos de analizar si esta situación se puede cambiar o si no podemos cambiarla. 

Un ejemplo de intentar cambiar la situación estresante sería ante un puesto de trabajo que nos produce mucha ansiedad podemos pedir que nos cambien de puesto de trabajo dentro de la misma empresa o incluso empezar a buscar otro trabajo.

Por otro lado si no podemos cambiar de situación podemos adaptarnos a esta situación, si tenemos a un familiar enfermo al que cuidar aparte del trabajo que tengamos, siempre solicitaremos ayuda e intentaremos evitar esas circunstancias que nos produzca ansiedad. Porque un trabajo excesivo sin un descanso adecuado puede debilitar nuestra salud física y mental.

Pide ayuda

La ansiedad con una multitud de síntomas nos afecta a nuestro día a día como personas. No es sólo la sensación molesta de estar alerta gran parte del día, si no también produce unos síntomas somáticos que en cada persona son distintas.

Estos síntomas somáticos (se manifiestan como sensaciones físicas como el dolor, falta de aire) serán de diferentes características en distintos paciente. Entre los síntomas más frecuentes están las palpitaciones (la sensación de que el corazón late con fuerza y rápido como si se fuera a salir del pecho), disnea (falta de aire), se nota como un nudo en la garganta, dolor en la zona del cuello y de los trapecios como si arrastraran un peso muy grande en sus hombros, cefalea tensional.

Por otro lado hay unos síntomas que también son frecuentes pero afectan a de forma específica a otras personas, pérdida de apetito con pérdida de peso, cólicos abdominales, diarrea (puede aparecen en pacientes con Síndrome del Intestino Irritable).  Puede afectar también en el sistema muscular, dolor en la espalda dorsal, contracturas en brazos y piernas, dolor en el cuello que provoque un dolor de cabeza (cefalea tensional) e incluso bruxismo con dolor en la articulación temporomandibular. A veces incluso se puede cronificar y aparecer insomnio y depresión.

Hagas lo que hagas acude al médico, que descarte que puede ser algo orgánico. Y si los síntomas son tan graves que incluso no te deja levantarte de la cama valora si tomar medicación.

Una vez obtenido diagnóstico médico lo que te va curar no son los medicamentos, si no todas esas acciones para lograr que te sientas mejor, pedir ayuda a tu madre y padre, amigos contarles tu situación, no te lo guardes para tí.

La acupuntura para la ansiedad es uno de los mejores tratamientos para tratar los síntomas somáticos, trata tanto tu estrés basal actuando a nivel del sistema nervioso central, y actuando en el síntoma somático y a diferencia de los fármacos no tienen efectos secundarios frecuentes al inicio del tratamiento. El objetivo es que te vayas encontrando mejor, que vayas retomando el “control” de tu vida. 

Por otra parte también puedes complementar la acupuntura (o si te dan mucho miedo las agujas) con psicología cognitivo conductual, esta terapia te ayudará a conocerte mejor y a saber afrontar de una manera más asertiva diferentes situaciones de tu vida, especialmente las que te producen ansiedad. 

¿Cuántas sesiones necesitaré para mejorar?

Cada paciente es un mundo, depende de muchos factores de la gravedad de su situación, de cuando tiempo lo ha dejado evolucionar, el entorno que lo rodea. Pero en las primeras sesiones se podrá experimentar una mejoría en los síntomas. Hay que recordar que los problemas emocionales tienen un ciclo que algunas semanas te puedes encontrar muy bien, pero la semana siguiente puedes empeorar debido a unas condiciones externas. Las sesiones siguen un tratamiento por lo que normalmente es recomendable realizar sesiones semanales.

¿Me irá bien la acupuntura el dolor muscular por las contracturas?

Sí, la acupuntura puede relajar la musculatura que esté tensa por la tensión emocional. Pero si el dolor es un dolor muy intenso provocado por una hernia o pinzamiento el tratamiento de la ansiedad se tiene que posponer al tratamiento del dolor. 

En artículos posteriores escribiré sobre Cómo puedes mejorar tus síntomas de la ansiedad con ejercicio cuerpo-mente. Si te ha quedado alguna duda escríbenos en los comentarios.

Fuente: 

Imagen: Hombre en el autobús: Photo by Lily Banse on Unsplash

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *